El despido exprés en el trabajo de verano: Periodo de Prueba y Finiquito
Ahora que viene el verano, la mayoría nos metemos a trabajar de lo que sea: de camarero, de socorrista o de dependiente. El objetivo es claro: ponernos en modo «ahorro para septiembre» y sacar pasta para la uni o el alquiler del próximo curso.
Pero la verdad es que, al ser una de nuestras primeras veces firmando un contrato, se nos puede liar mucho el asunto (y me incluyo, que todos somos novatos al principio). Uno de los mayores miedos es empezar a currar y que te echen a la calle a los tres días.
¿Has trabajado gratis? ¿Te pueden echar así sin más y sin darte explicaciones? Soy El Traductor Legal y hoy voy a sacar mis apuntes de Derecho Laboral para desmontar el gran mito del despido exprés y explicarte tus derechos.
Siempre hay que saber protegerse de las trampas que nos pueden hacer los jefes, sobre todo cuando trabajamos por primera vez. Para qué mentirnos: en los curros de verano son gente que no nos conoce de nada, buscan sacar el máximo beneficio y no tienen ningún vínculo real con nosotros. Por eso nos pueden fastidiar una locura si no sabemos de qué va el juego.
¿Qué es exactamente el periodo de prueba?
Aquí es donde entra el famoso periodo de prueba. Es una herramienta legal, recogida en el Estatuto de los Trabajadores, que sirve para que la empresa vea si sirves para el puesto (y para que tú veas si quieres quedarte en ese sitio).
Pero ojo, el gran engaño es creer que esto es barra libre para el jefe. Tiene límites estrictos. Lo más importante: tiene que estar siempre fijado por escrito en tu contrato ANTES de empezar a trabajar.
Si te dicen de palabra aquello de «tú ven un par de días, vemos cómo te mueves y si nos gustas te hacemos el contrato», huye de ahí. Eso no es un periodo de prueba, eso es trabajar en negro y que te estén tomando el pelo.
«Me han echado a la semana»: ¿Tengo derecho a cobrar?
Imagina que llevas cinco días sudando la gota gorda poniendo cafés en la terraza a pleno sol y tu jefe te dice que no das el perfil. Lo primero que piensa cualquier estudiante novato es: «Madre mía, he venido a trabajar gratis».
¡Mentira! Grábate esta norma a fuego: cada hora trabajada, es una hora pagada. Da igual que hayas estado en la empresa un mes, una semana o tres tristes horas de un turno de tarde.
Si no superas el periodo de prueba, el empresario tiene el derecho de decirte que no vuelvas al día siguiente (sin tener que darte los 15 días de preaviso). Pero tiene la obligación legal de pagarte el sueldo equivalente hasta el último minuto que hayas estado allí pringando.
El Finiquito: Qué es y qué papeles debes exigir
Y aquí llegamos a la palabra mágica que a muchos «empresarios piratas» del verano se les olvida mencionar: el finiquito. Es el documento final donde se saldan las cuentas entre la empresa y tú.
Ojo, porque este papel no es solo tu salario base. El finiquito tiene que incluir tres cosas obligatoriamente:
- Los días trabajados ese mes.
- Los días de vacaciones no disfrutadas que has generado en esa semana (sí, se generan desde el día uno).
- La parte proporcional de las pagas extra (si no las tienes prorrateadas en tu nómina).
Además de la pasta, cuando te echen exige siempre que te entreguen el Certificado de Empresa. Aunque te parezca un rollo burocrático ahora, es un papel que necesitas que envíen al SEPE para el día de mañana poder justificar que has cotizado.
¿Me corresponde indemnización si no supero el periodo de prueba?
Esta es la duda típica que me preguntan mis colegas en la cafetería de la facultad de Derecho. A veces confundimos que nos echen a los pocos días con un despido normal.
La respuesta corta y dura es: no hay indemnización. Cuando el contrato se rompe por no superar el periodo de prueba, la ley es muy clara. La empresa no tiene que pagarte esos famosos «33 días por año trabajado» por echarte a la calle.
Tú recoges tus cosas, te llevas tu finiquito bien calculado y listo. Al menos no te vas con las manos vacías y ya tienes algo de dinero para tapar los agujeros de septiembre.
Ponte firme y reclama lo tuyo
Bueno, como digo siempre por aquí, si quieres que las cosas vayan como tú quieres en el mundo real, tienes que echarle valor. No dejes que se aprovechen de que es tu primera vez currando.
Si te quedas quieto sin hacer nada por miedo a que el jefe se cabree, seguramente te fastidien, y no solo en el curro, sino en la mayoría de ámbitos de tu vida. Y te aseguro que la pérdida no será poca.
Tienes las herramientas y ahora sabes cómo funciona el periodo de prueba y tu derecho al finiquito. Así que la pelota está en tu tejado: tú eliges qué hacer y si vas a reclamar el dinero que te pertenece.
Para seguir blindándote frente a los abusos antes de firmar absolutamente nada, te recomiendo que le eches un ojo a esto: Guía sobre el contrato de trabajo en verano.
Aviso legal del Traductor Legal: La información contenida en este artículo está basada en mis apuntes universitarios y en la normativa vigente en el momento de su publicación (Estatuto de los Trabajadores). Tiene un carácter meramente informativo, educativo y de apoyo para estudiantes. En ningún caso sustituye el asesoramiento legal o laboral de un profesional colegiado. Si tienes un problema grave con tu empresa o no te quieren pagar, te recomiendo encarecidamente consultar tu caso específico con un graduado social, un abogado laboralista o acudir a los sindicatos.
